Aunque pueda parecer mentira con el gran desarrollo que ha habido en los últimos años en el mundo naútico, en muchas embarcaciones de recreo se siguen usando diferentes tipos de gas como fuente de energía para determinados aspectos.

El gas puede convertirse en algo indispensable si queremos pasar algunos días en el mar con cierto confort. Pese a que las cocinas de petróleo o alcohol han pasado a mejor vida, aún se pueden encontrar en barcos clásicos o en ciertos países anglosajones. Este tipo de cocina funcionaba bastante y no había mucho riesgo de explosión debido al tipo de combustible, sin embargo el correcto funcionamiento de los sistemas de gas a bordo y las medidas de seguridad adoptadas en este tipo de instalaciones terminaron relegando a este tipo de sistemas.

El empleo del gas a bordo


Como ya sabrás, algunos gases son inodoros, es el caso del butano, por lo que se le añade una sustancia odorante para que transmita cierto olor y se pueda detectar si existe una pérdida o fuga. La llama de este tipo de gas suele ser azul, si es amarilla pierde poder calórico y significa que el quemador de la cocina o sus conductos están sucios.

De la misma forma que en un inmueble, el uso de cualquier tipo de gas en una embarcación, no permite ningún tipo de negligencia. Por esto, tanto su instalación como el resto de elementos que la compongan requerirán de una serie de precauciones de obligado cumplimiento. Si una bombona de gas no se encuentra unida directamente al fogón, deberá disponer de un espacio, a poder ser independiente, aireado y alejado del interior. En la actualidad, la gran mayoría de embarcaciones tienen un cofre que se encuentra en la bañera, con capacidad para dos bombonas, la de uso y la de reserva. Este cofre deberá tener un agujero por debajo y por encima de la línea de flotación, que permita la evacuación del agua o el gas si hay alguna filtración.

Si el lugar donde tenemos la bombona se encuentra compartido en la bañera, hay que procurar que la bombona esté bien falcada, separada de cabos, fundas, defensas y cadenas que puedan romper el tubo de conducción. Este tubo es el mismo que se usa para instalaciones de butano o propano en vivienda.  Este tubo debe cambiarse, mínimo, una vez al año. Para ello, se calientan los extremos para que se dilaten y se aplican abrazaderas una vez colocados, de acero inoxidable. Una instalación correcta de tener un tubo rígido que una el compartimento de la bombona de gas con la cocina.

Los grifos y quemadores deben limpiarse de forma regular y , tras cada uso, deberíamos cerrar el grifo. Es importante que, si pensamos que hay una fuga, no usemos una llama para descubrirlo, sino que podemos usar agua con jabón que, por medio de las burbujas, nos dirá dónde está la pérdida. Si existe dicha pérdida, es necesario cambiar el tubo.

Reglamento sobre seguridad

En el Real Decreto 98/2016, de 11 de marzo, mediante el cual se regulan los requisitos de seguridad, técnicos y de comercialización de las motos náuticas, embarcaciones deportivas y sus componentes, encontramos un apartado sobre la seguridad en torno al uso de aparatos de gas:

  • Los aparatos de gas para uso doméstico deben contar con evacuación

de vapores y estar diseñados e instalados de manera que eviten las fugas y el peligro de

explosión. Los materiales y componentes deberán ser adecuados  para el gas usado y deberán soportar las fuerzas y problemas del mar.

  • Todo aparato de gas deberá estar instalado según las condiciones del propio fabricante.

Deberá recibir el suministro por medio de un  ramal independiente del sistema de

distribución, y cada aparato poseerá un dispositivo de cierre independiente. Además, deberá tener un buen sistema de ventilación.

  • Las embarcaciones dotadas de aparatos de gas de instalación permanente dispondrán

de un recinto para almacenar las bombonas de gas. Este recinto deberá estar totalmente aislado.